II
Cuando me miras pasar horas
sosteniendo una mirada febril hacia
tu boca o tus dientes, o tu mano,
y notas cómo mi alma devora
con una somnoliencia como un rapto
las cosas más comunes que se yerguen,
y preguntas qué veo en ellas
que mi espíritu penetra dentro de cada una
como si cada una tuviera un misterio,
te equivocas en tus conjeturas,
porque lo que siempre me obsesiona
no son las cosas en sus seres fatigados
sino su existir simple de cosas.
- Fernando Pessoa
No hay comentarios:
Publicar un comentario